Hogar

Factura de la luz 2026: PVPC, tarifa libre y cómo pagar menos

La factura de la luz tiene conceptos que pocos leen y que explican por qué dos hogares con un consumo similar pueden pagar cantidades muy distintas. Esta guía te enseña a leerla, a saber si tienes la potencia y la tarifa correctas, y qué hábitos tienen impacto real en la factura final.

Cómo se compone la factura eléctrica en España

La factura de la luz en España tiene varias partes diferenciadas:

Término de potencia

Es el coste fijo que pagas por tener contratada una determinada potencia, independientemente de cuánta electricidad consumas. Se expresa en €/kW al día o al mes. Si tienes 3,45 kW contratados y nunca usas ni la mitad, estás pagando por potencia que no necesitas. Si tienes 5,75 kW y continuamente se va el ICP al poner el horno y la vitrocerámica a la vez, necesitas más.

El término de potencia es uno de los costes más ignorados y uno de los que más impacto tiene en la parte fija de la factura. Ajustar la potencia a tu consumo real puede reducir la factura mensual de forma inmediata sin cambiar ningún hábito.

Término de energía

Es el coste variable: lo que pagas por cada kilovatio-hora (kWh) que consumes. Aquí es donde entra la diferencia entre PVPC y tarifa libre, y donde los hábitos de consumo tienen más impacto.

Peajes de acceso e impuestos

Además del coste de la energía y la potencia, la factura incluye los peajes de transporte y distribución de la red eléctrica, el impuesto especial sobre la electricidad y el IVA. Estos conceptos son iguales para todos los consumidores y no puedes negociarlos con la comercializadora. Representan una parte significativa de la factura.

También puede aparecer el alquiler del contador inteligente (telemedida) si no es de tu propiedad, y en algunos casos el alquiler de equipos del distribuidor.

PVPC vs tarifa libre: cuál te conviene

El PVPC: precio indexado al mercado

El PVPC (Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor) es la tarifa regulada del Gobierno para consumidores domésticos. Su precio por kWh varía cada hora en función del mercado mayorista eléctrico (OMIE). Cuando el mercado está barato (de madrugada, cuando hay mucho viento o sol), el precio puede ser muy bajo. Cuando la demanda es alta y la oferta ajustada (mañanas y tardes de días laborables fríos o calurosos), el precio puede ser elevado.

El PVPC es interesante para quien tiene flexibilidad para mover cargas: lavar ropa de noche, cargar el coche eléctrico de madrugada, poner el lavavajillas a las 23:00. Para quien tiene horarios rígidos y consume sobre todo en horas punta, el PVPC puede resultar más caro que una tarifa fija bien negociada.

La tarifa libre: precio fijo negociado

Las comercializadoras del mercado libre ofrecen precios por kWh fijos durante el período del contrato, o variables según un índice propio. La ventaja es la previsibilidad: sabes lo que vas a pagar por kWh independientemente de lo que haga el mercado mayorista.

La desventaja es que cuando el mercado está barato, pagas más que si estuvieras en PVPC. Cuando el mercado está caro, pagas menos. En períodos de alta volatilidad del precio de la electricidad, la tarifa fija puede ser más cómoda aunque no siempre más económica.

Compara siempre el precio por kWh de la tarifa libre con la media del PVPC en tu zona y perfil de consumo antes de firmar un contrato de larga duración.

Discriminación horaria: horas punta, llano y valle

Tanto en el PVPC como en muchas tarifas libres existe la opción de discriminación horaria: distintos precios por kWh según la hora del día. En la tarifa de acceso 2.0TD (la habitual para hogares), los períodos son:

Período Horario aproximado (días laborables) Precio relativo Mejor para…
Punta 10:00–14:00 y 18:00–22:00 El más caro Evitar o minimizar en lo posible
Llano 8:00–10:00 y 14:00–18:00 y 22:00–0:00 Precio intermedio Consumo moderado cuando no puedes esperar
Valle 0:00–8:00 y fines de semana y festivos nacionales (todo el día) El más barato Lavadora, lavavajillas, carga de coches eléctricos

Los horarios de punta, llano y valle son orientativos según la normativa vigente de la tarifa 2.0TD. Los horarios exactos pueden variar según el horario de invierno/verano y la zona peninsular o insular. Consulta la distribuidora o comercializadora para los tramos exactos aplicables a tu contrato.

La discriminación horaria solo tiene sentido si realmente puedes mover el consumo. Si tienes horarios de trabajo fijos y comes y cenas en casa en horas punta, el ahorro potencial de la discriminación horaria puede ser limitado. Si trabajas de noche o tienes flexibilidad de horarios, puede suponer un ahorro significativo en el término de energía.

Cómo ajustar la potencia contratada

La potencia contratada se mide en kilovatios (kW). En España, los tramos habituales para hogares son 2,3 kW, 3,45 kW, 4,6 kW, 5,75 kW, 6,9 kW y superiores. La factura incluye el término de potencia en €/kW por día, lo que hace que reducir la potencia contratada ahorre dinero todos los meses.

Cómo saber si tienes demasiada potencia

Si el ICP (interruptor de control de potencia) nunca se dispara, probablemente tienes margen para bajar la potencia. Suma la potencia de los aparatos que podrías tener encendidos simultáneamente: horno (~2 kW), vitrocerámica (~2–6 kW), lavadora (~2 kW), nevera (~0,15 kW), calefactor eléctrico (~1–2 kW), televisor (~0,1–0,3 kW). Si el total no supera tu potencia contratada con holgura, puedes intentar bajarla.

Cómo bajar o subir la potencia

Para cambiar la potencia contratada, debes solicitarlo a tu comercializadora. El cambio lo ejecuta la distribuidora de tu zona. Bajar la potencia suele ser gratuito; subirla puede tener coste de enganche. El proceso tarda habitualmente entre unos días y semanas.

Si estás en un piso de alquiler, comprueba que el contrato de arrendamiento no tenga restricciones para cambiar la potencia y que el cuadro eléctrico de la vivienda admite la potencia que quieres contratar.

Hábitos que tienen impacto real en la factura

Los consejos de "apaga el cargador del móvil cuando no lo uses" tienen un efecto mínimo en la factura. Estos tienen impacto real:

  • Lavadora y lavavajillas en hora valle: son los electrodomésticos con mayor consumo de energía en un ciclo. Usarlos de noche o en fin de semana en tarifa con discriminación horaria puede suponer un ahorro notable.
  • Calefacción y aire acondicionado: son los consumos más altos del hogar en invierno y verano respectivamente. Cada grado de temperatura que ajustas tiene impacto: mantener el hogar a 20–21 °C en invierno en lugar de 23–24 °C supone un ahorro significativo.
  • Agua caliente: el calentador eléctrico o el calentamiento de agua en tarifa de discriminación horaria es otro candidato a mover al horario valle.
  • Iluminación LED: si aún tienes bombillas halógenas o fluorescentes, el cambio a LED supone un ahorro claro y amortiza en meses.
  • Standby de aparatos: televisores, ordenadores, consolas y aparatos con modo de espera consumen aunque no los estés usando. No es el ahorro más dramático, pero la regleta con interruptor elimina ese consumo sin esfuerzo.

El bono social eléctrico: quién tiene derecho y cómo pedirlo

El bono social eléctrico es un descuento sobre la factura eléctrica para consumidores vulnerables. Está disponible para:

  • Pensionistas con pensiones mínimas contributivas o no contributivas.
  • Desempleados sin prestación o con prestación mínima.
  • Familias numerosas (3 o más hijos).
  • Personas con discapacidad reconocida igual o superior al 33 %.
  • Otros colectivos vulnerables según la normativa vigente.

El descuento puede ser del 25 % (vulnerable) o del 40 % (severamente vulnerable) sobre el término de energía del PVPC. Para solicitarlo, hay que acudir a la comercializadora de referencia (no a cualquier comercializadora del mercado libre) y aportar la documentación que acredite la situación.

Cómo cambiar de comercializadora en España

Cambiar de comercializadora es un derecho del consumidor y el proceso es sencillo en la práctica:

  1. Compara ofertas usando el comparador de la CNMC (Comisión Nacional de Mercados y la Competencia) o comparadores independientes.
  2. Contacta con la nueva comercializadora y facilita tu CUPS (Código Universal del Punto de Suministro), que aparece en tu factura actual.
  3. La nueva comercializadora gestiona el cambio con la distribuidora. No hay corte de suministro en el proceso.
  4. El plazo habitual es de unos 20 días hábiles desde la solicitud.
  5. Revisa si tu contrato actual tiene permanencia o penalización por cambio anticipado.

No confundas la comercializadora (quien te vende la electricidad) con la distribuidora (quien gestiona la red física de tu zona, que es única y no puedes cambiar). Las averías en la red siempre se gestionan con la distribuidora, independientemente de tu comercializadora.

Factura y hogar: más allá de la luz

La factura eléctrica es uno de los costes del hogar que más posibilidades de optimización tiene. El seguro del hogar es otro coste fijo recurrente con margen de mejora: la guía de seguro de hogar te ayuda a entender coberturas y a no pagar de más en la renovación. Si tienes también seguro de coche, algunos aseguradores ofrecen descuentos por multiproducto que vale la pena comparar con el mercado.

Preguntas frecuentes

¿PVPC o tarifa libre? Si tienes flexibilidad horaria para mover el consumo a horas baratas, el PVPC con discriminación horaria suele resultar ventajoso. Si quieres previsibilidad y no puedes adaptar tus horarios, una tarifa libre fija puede ser más cómoda. Compara siempre el precio por kWh en condiciones similares antes de decidir.

¿Cómo reduzco la factura sin cambiar de comercializadora? Ajusta la potencia contratada a tu consumo real, usa electrodomésticos de alto consumo en hora valle si tienes discriminación horaria, y revisa el consumo en standby de tus aparatos.

¿Quién tiene derecho al bono social? Pensionistas con pensión mínima, familias numerosas, desempleados sin prestación y personas con discapacidad reconocida, entre otros colectivos. La solicitud se hace a través de la comercializadora de referencia.

¿Qué es la potencia contratada? La potencia que puedes usar simultáneamente sin que salte el ICP. Es un coste fijo mensual. Si nunca se dispara el ICP, probablemente tienes potencia de sobra y puedes ahorrar bajándola.