Dinero
Tarjetas con cashback: cuándo sí compensan
El cashback es un descuento disfrazado. Compensa solo si pagas el recibo entero cada mes y el porcentaje supera la cuota anual. Si financiás, el interés se come el 1 % en dos plazos.
La cuenta de la servilleta
Gasto anual en la tarjeta × % de devolución − cuota anual − comisiones de cambio de divisa. Si gastas 4.000 € al 1 % y la cuota es 50 €, pierdes 10 € por el privilegio de “que te devuelvan”. Si gastas 12.000 €, ganas 70 €. No hay magia.
Ojo al tope mensual. Un 5 % en supermercado con techo de 10 € es un 5 % solo de los primeros 200 €. El resto vuelve al 0,5 % o a cero.
Crédito vs débito
El cashback serio suele vivir en crédito. Úsalo como débito diferido: domicilia el pago total. Activa alertas de saldo. Si un mes no puedes pagar, esa tarjeta deja de ser herramienta y pasa a ser un préstamo caro.
Categorías rotatorias y letra de “socios”
Las categorías que cambian cada trimestre funcionan si ya comprabas ahí. No empieces a pedir comida a domicilio para “maximizar”. El cashback no cubre el overprice de la app.
Los programas con puntos-no-euros son peores de comparar. Convierte siempre a euro por punto en el canje peor (el de revista), no en el vuelo de escaparate.
Viajes y comisiones
Si viajas, un 1 % con 3 % de recargo FX es un −2 %. Busca 0 % FX aunque el cashback sea 0,5 %. En gasolineras y peajes, confirma que no hay recargo de “tarjeta de crédito” del comercio.
Regla final
Una sola tarjeta, pago total, alerta al 80 % del límite. Si el banco te ofrece 10.000 € de límite y tu sueldo no llega, pide bajarlo. El cashback no es ingreso: es un descuento que desaparece el día que pagas intereses.